Saluda pública. Alerta por las bolsitas de nicotina: no tienen humo, pero sí mucha adicción
Este lunes, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires salió a prender las alarmas por el avance de los pouches, unas bolsitas con nicotina que se ponen en la boca y que se venden como si fueran inofensivas. Aunque no largan humo ni vapor, son altamente adictivas y preocupan sobre todo por su impacto en jóvenes y adolescentes.
Estos productos, que también se conocen como bolsitas de nicotina, se disuelven entre el labio y la encía. No se fuman ni se vapean, pero liberan nicotina directamente al cuerpo durante unos 30 minutos. Justamente por eso, desde Salud advierten que no están autorizados para su venta y que representan un riesgo real para la salud.
Según explicaron a Tribuna de Periodistas, se trata de una nueva jugada de la industria tabacalera, pensada para atraer a chicos y chicas con sabores, marketing atractivo y la idea de que son “más seguros”. El problema es que exponen cada vez más temprano a la nicotina, lo que aumenta mucho las chances de desarrollar una adicción.
En Argentina empezaron a aparecer durante 2025 y son fabricados por las mismas empresas que venden cigarrillos. Especialistas advierten que algunos tienen concentraciones tan altas de nicotina que incluso pueden superar a las de un cigarrillo común, lo que refuerza la dependencia y aumenta el daño al corazón y al sistema nervioso.
La nicotina acelera el ritmo cardíaco, sube la presión y, con el tiempo, puede provocar hipertensión, arritmias y problemas cardíacos. Por eso, desde el Ministerio cuestionan el discurso de la supuesta “reducción de daños”: lejos de ayudar, estos productos mantienen la adicción, dificultan dejar de fumar y captan nuevas generaciones de consumidores.

Editor de Ciencia y Tecnología en Tribuna de Periodistas
