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A través del Banco Nación el gobierno le tira una soga a las personas endeudadas con las tarjetas de crédito.

El Banco Nación (BNA) anunció nuevas líneas de crédito de hasta 72 cuotas para ayudar a las personas que tienen problemas para pagar sus créditos personales o la deuda con las tarjetas de crédito.

El programa se conoció días después de que el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijera en una conferencia de prensa que la entidad no iba a encarar ninguna acción para salir al rescate de las familias.

El banco mas importante del país tendrá dos líneas de financiamiento para las personas. Una de ellas tiene la particularidad que permite asumir deuda de una tarjeta emitida en otro banco para refinanciarla con un préstamo del BNA.

Destinada a personas que perciben sus haberes a través del Banco Nación. Esta herramienta permite reunir obligaciones financieras mantenidas tanto en esta como en otras entidades, facilitando la administración de los compromisos y la organización del esquema de pagos.

La línea contempla tasa fija, plazos de hasta 72 meses, una Tasa Nominal Anual (TNA) del 65% y montos de hasta $ 100 millones.

Disponible para clientes que registran hasta 90 días de atraso en el pago de una tarjeta de crédito emitida por la institución. Posibilita reestructurar saldos pendientes de hasta $ 10 millones, con plazos de hasta 60 meses y una TNA vigente del 35%.

La operatoria contempla el mantenimiento de la tarjeta, el inicio del pago de las cuotas en el próximo resumen y adecuaciones temporales en los límites de compras. Para situaciones con más de 90 días de atraso, el Banco dispone de alternativas de financiación para extender los pagos en hasta 96 meses, sujetas a evaluación crediticia y condiciones vigentes.

La morosidad de las familias argentinas saltó al 11,5%, triplicando los niveles registrados un año atrás y alcanzando el peor registro en más de 15 años, dicen datos del Informe de Política Monetaria del Banco Central.

  • La mora saltó al 11,5%, con los préstamos personales liderando el deterioro (14,2%) y las tarjetas de crédito ubicándose en el 11,7%.

  • Sector No Bancario (Fintech y Billeteras Virtuales): La situación es más crítica, con una tasa de impago que supera el 30%

En ese sentido, la semana pasada, Bausili, aseguró que las familias endeudadas no tendrán ninguna ayuda para afrontar los altos niveles de morosidad y que, en todo caso, la crisis de pago debe ser “un proceso de aprendizaje para los bancos».

Las tasas activas son las que cobran los bancos por prestar dinero. Estas actualmente llegan a triplicar la inflación, mientras que las pasivas, es decir, a la que toman el dinero en depósito, son negativas, frente a una inflación que estaría cercana al 30% este año. Tal escenario ha despertado quejas de economistas y consumidores.

Las entidades financieras argumentan que mantienen estos altos costos debido a la volatilidad económica y al incremento del riesgo de impago (morosidad), ya que necesitan cubrirse ante los incumplimientos masivos de los clientes. Precisamente, el Estado a través del Banco Nación está ahora tratando de empujar al mercado a que ensayen programas para refinanciar a sus clientes.

Un punto a tener en cuenta es que si bien desde el BCRA se argumenta que los bancos deben aprender a manejarse con mayor cuidado, el problema es de carácter sistémico. El activo que representan las carteras de crédito personales y de consumo, pierden calidad, lo que juega en contra de la rentabilidad de la entidad. Por eso puede ser riesgoso que el Banco Central se mantenga al margen.

 

Agencia Nuevas Palabras

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