Padre Ernesto Martearena: a 25 años de su partida, Salta mantiene viva su memoria
Cada 8 de octubre, Salta recuerda al Padre Ernesto Martearena, el sacerdote que convirtió su compromiso cristiano en una verdadera misión de servicio, solidaridad y justicia social.
Nacido en Jujuy en 1944, Martearena desarrolló una profunda labor pastoral en Salta, especialmente como párroco de Nuestra Señora de Fátima. Su trabajo estuvo marcado por la defensa de los sectores más vulnerables, el acompañamiento a las familias humildes y la construcción de espacios de contención para quienes más lo necesitaban.
A través de comedores, hogares y programas de asistencia en Villa Asunción, dejó una huella que trascendió los límites de la Iglesia y se ganó el reconocimiento de numerosos salteños. Su compromiso con los más necesitados fue una expresión concreta de una fe que no se limitaba a las palabras, sino que se traducía en acciones.
Su trágica muerte, ocurrida en 2001, conmocionó a toda la provincia. Hoy, a 25 años de aquel doloroso episodio, su figura continúa presente en la memoria colectiva de una comunidad que reconoce en su legado un ejemplo de entrega, compromiso y sensibilidad social.
Recordar al Padre Ernesto Martearena es también reflexionar sobre el valor de la solidaridad, la importancia de estar cerca de quienes sufren y la responsabilidad de trabajar por una sociedad más justa e igualitaria.
Porque hay personas cuya ausencia física no logra borrar lo que hicieron por los demás. El Padre Ernesto Martearena dejó una huella que el tiempo no pudo borrar.
Padre Ernesto Martearena, presente, hoy y siempre.
