Manuel Adorni dio su primera conferencia de prensa tras el escándalo de sus vuelos: «No tengo nada que esconder»
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retomó este miércoles las conferencias de prensa, con intención de dejar atrás la polémica por los viajes y la supuesta propiedad que habría adquirido en un country en Exaltación de la Cruz. «Trabajé 25 años en el sector privado. Mi patrimonio lo construí ahí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder», afirmó el funcionario al iniciar su discurso.
Sobre las denuncias en su contra, el jefe de Gabinete buscó fijar posición y sostuvo: «Quiero ser directo con lo que se está hablando estos días. Trabajé más de 25 años en el sector privado. Hace dos años me convocó el presidente, tal como todos saben mi patrimonio lo construí ahí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder».
En ese marco, también remarcó su disposición ante la Justicia y los organismos de control: «Estamos poniendo a disposición de la Justicia y los organismos de control correspondientes toda la información que necesiten».
Adorni, además, defendió la gestión y trazó una comparación con administraciones anteriores: «Quiero dejar algo en claro: ningún otro gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra. Nunca ningún otro gobierno bajó el gasto público, redujo la cantidad de cargos o pisó los salarios de los funcionarios tanto como éste».
En relación a los ingresos de los funcionarios, puntualizó: «Un ministro gana casi la mitad hoy de lo que ganaba un ministro con Alberto Fernández. No digo que sea poco. Digo que no somos lo mismo que los que vinieron antes, y la gente lo sabe».
El funcionario también apuntó contra sectores opositores y cuestionó críticas recibidas: «No me voy a sentar a que nos den clase de ética a los que viven del Estado desde que nacieron, los que se robaron un PBI, ni los empresarios y los periodistas que los ayudaron».
En ese sentido, agregó: «Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que se un secretario de Obras Públicas reboleaba bolsos con plata y armas».
Por último, al referirse a la investigación judicial en curso, aclaró los límites de sus declaraciones: «Esto es todo lo que tengo para decir sobre las denuncias en curso. Como hay una investigación judicial en curso, no puedo responder sobre aspectos específicos porque puedo entorpecer la causa».
La posición del Gobierno frente a la última dictadura cívico-militar
Tras esa introducción, el jefe de Gabinete dio por iniciado el esquema de exposiciones y anticipó los próximos temas: «Habiendo aclarado esta situación personal, inauguramos formalmente el año de conferencia de gestión. Para comenzar, quiero referirme al aniversario 50 del inicio de la última dictadura».
Sobre la mirada oficial respecto de ese período histórico, el jefe de Gabinete sostuvo: «Es un hecho que nunca debería haber ocurrido ni debe volver a ocurrir jamás. Esta administración tiene la convicción de que, para poder cerrar este capítulo de nuestra historia, es necesario revisar la forma en que el Estado ha abordado los años 70 y su legado».
En ese sentido, cuestionó las políticas estatales de los últimos años: «En primer lugar, desde 2013 en adelante, el Estado nacional promovió una reconstrucción sesgada y revanchista de los setenta, que ha dificultado cerrar la herida nacional que fue ese período de nuestra historia».
A continuación, planteó la necesidad de una revisión integral: «Reconciliarnos como sociedad requiere que el Estado cuente la historia completa, sin ocultar nada de un lado ni del otro, y condene cualquier tipo de romantización de la violencia, tanto del terrorismo civil, como del terrorismo militar».
El funcionario también abordó la situación de las Fuerzas Armadas desde el retorno democrático: «Desde el retorno de la democracia en adelante, fue política de Estado desfinanciar el instrumento militar con el objetivo de neutralizar a las fuerzas armadas como actor político y asegurar la estabilidad democrática».
En esa línea, evaluó las consecuencias de esa estrategia: «En las primeras décadas esto puede haber estado justificado, pero luego de cincuenta años, el resultado son fuerzas armadas mal pagas e insuficientemente equipadas para hacerle frente a los desafíos del presente. Esto es absolutamente inaceptable».
Asimismo, destacó el rol estratégico de la defensa nacional: «La fuerza para hacernos respetar en el concierto de las naciones y defendernos de cualquier amenaza es condición sine qua non para cualquier país que pretenda tener éxito».
En otro tramo, Adorni planteó la necesidad de un cambio de etapa: «Es hora de pasar de página e inaugurar un nuevo ciclo. Las fuerzas armadas ya han demostrado ser democráticas. Es hora de reconstruir el instrumento militar y poner a las fuerzas armadas en el lugar que cualquier nación madura y seria tiene».
Respecto a la política del Gobierno en esta materia, afirmó: «En el marco del equilibrio equilibrio fiscal y el crecimiento económico, este Gobierno se compromete a promover la sostenida reconstrucción del instrumento militar y esperamos que el Gobierno que nos suceda, sea quien sea, le dé continuidad a esta política de Estado. Es de interés nacional y tiene que estar más allá de toda ideología».
Adorni detalló una medida concreta vinculada al financiamiento del área: «En vías de este objetivo, hemos determinado que el 10% de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones serán destinados a la compra de armamento y bienes de capital para nuestro sistema de defensa nacional.
En relación a esta cuestión, el funcionario señaló: «Hay que pasar de página y mirar al futuro como país, contando la historia completa para no repetir las tragedias del pasado y con Fuerzas Armadas fuertes y equipadas para defender a nuestra patria».
FUENTE : PERFIL
