Internacionales. Vladimir Putin, más fuerte, sigue sin ceder nada en la guerra de Ucrania.
Si hubiera que elegir un ganador en la cumbre realizada el viernes en Anchorage, Alaska, entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, seguramente sería el líder del Kremlin, cuyos ejércitos siguen adelante en la guerra de Ucrania.
Antes del encuentro, que duró más de tres horas, el líder republicano había prometido a la cadena estadounidense Fox que se retiraría de la reunión si no lograba avances diplomáticos con Moscú, o si Putin intentaba jugar con él.
Sin embargo, nada de esto ocurrió y los dos líderes mundiales, que suelen llevarse muy bien desde la primera presidencia de Trump (2017-2021), se mostraron muy felices al hablar luego con prensa.
Al final, el magnate, de 79 años, y Putin de 72 prometieron reunirse en el Kremlin, en una fecha a confirmar, tras una invitación formulada por el líder ruso.
Durante la cumbre hubo algunas frases optimistas que para algunos analistas no significaron un cambio cualitativo en el conflicto iniciado con la invasión de Ucrania, el 24 de febrero de 2022.
En una conferencia realizada luego de la reunión, el líder ruso volvió a repetir su preocupación por la seguridad de Moscú con respecto a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y luego elogió la “vocación pacifista” del presidente estadounidense.
Al encuentro no fue invitado el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, ni ningún líder de la Unión Europea (UE).
A simple vista, lo que parece cierto es que Putin no ha modificado ni un milímetro su posición contraria a que Rusia abandone los territorios ocupados durante la guerra de Ucrania, aunque ha declarado que se alcanzó un “entendimiento” con Estados Unidos para lograr la paz en ese territorio en disputa.
Para el analista Gustavo Alejandro Cardozo, experto en las relaciones de China con Latinoamérica y académico del Centro de Estudios e Investigaciones Brasileñas, lo que se puede esperar tras este encuentro “es que la carta que va a jugar Trump es torcer un poco a Zelensky para que el territorio ucraniano, que ya está en poder de Rusia, continúe siendo de Moscú”.
“Eso sería una pérdida total en cuanto a términos geopolíticos de parte de Kiev. Putin, en ese sentido, fue muy claro cuando dijo que los territorios que ocupa Rusia formen parte de la Federación Rusa. Eso es inconstitucional desde el punto de vista ucraniano. Ese, para mí, es un punto álgido donde van a tener que lograr un ´status quo´”, afirmó.
En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, Cardozo dijo que “lo más interesante de todo esto es que la Unión Europea no fue invitada a la cumbre” y recordó que Kiev “quiere ser parte de la OTAN”.
“Yo creo que hay cierta similitud con lo que pasó con la crisis de los misiles cubano en octubre de 1962, cuando Estados Unidos y la ex Unión Soviética se reunieron y a Cuba la dejaron de lado”, señaló el analista.
Cardozo opinó, además: “Esto recién empieza. Me parece que Putin tiene más las de ganar que Zelenski, cuya situación es mucho más complicada. Si bien el líder ucraniano está recibiendo ayuda económica, Rusia está en mejores condiciones para ganar la guerra”.
En la práctica, la reunión entre Putin y Trump significó el fin del aislamiento internacional al que Occidente sometió al líder ruso luego de la invasión de Ucrania, un ex satélite soviético que obtuvo su independencia tras la desaparición de la Unión Soviética en 1990.
Zelenski, por su parte, anunció que el lunes se entrevistará con el presidente norteamericano en la Casa Blanca, “para discutir todos los detalles para poner fin a las matanzas y a la guerra».
Según el diario El País, de Madrid, el líder ucraniano viajará a Washington con la advertencia formulada por el líder republicano de que debe aceptar un acuerdo de paz con Rusia.
Por otro lado, varios líderes europeos alabaron la decisión de Trump de dar seguridad a Ucrania si se lograr un cese el fuego o un acuerdo definitivo, entre ellos los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Pero rechazaron la decisión de Moscú de oponerse a que Ucrania ingrese a la OTAN o a la UE.
Durante la conferencia de prensa, Putin fue bastante claro cuando dijo que espera que “Kiev y las capitales europeas perciban todo esto de forma constructiva y no creen obstáculos ni intenten interrumpir el progreso emergente mediante provocaciones o intrigas entre bastidores”.
Más allá de las declaraciones optimistas de los dos líderes mundiales, algunos analistas advierten que Trump podría haber fracasado en su intento de convencer a Putin de alcanzar la paz en Ucrania.
El lunes, cuando el magnate se reúna con Zelenski en la Casa Blanca, se sabrá, finalmente, lo que ocurrió en Alaska.

Agencia Nuevas Palabras