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Salud mental y suicidio en Argentina: qué dicen los datos y por qué importan.

Durante mucho tiempo, la salud mental estuvo fuera del radar. Recién en las últimas décadas empezó a hablarse de ella como algo clave para el bienestar de las personas. Para tener una idea: fue recién en 1949, cuatro años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó su Unidad de Salud Mental y reconoció que se trataba de un problema global que había que enfrentar.

En Argentina, el camino también fue lento. Si bien en 2015 se aprobó la Ley Nacional de Prevención del Suicidio, recién seis años después, en 2021, se logró reglamentarla mediante el decreto 603.

¿Qué dice esta ley? En su artículo 6º, inciso e), establece la creación de un sistema de registro con datos clave: intentos de suicidio, suicidios consumados, causas de muerte, edad, sexo, evolución mensual, métodos utilizados y cualquier otra información que ayude a mejorar las estadísticas. Estos datos deben ser aportados tanto por el sector público como por el privado.

Además, el inciso f) deja en claro que todos los casos de suicidio y las causas de fallecimiento deben notificarse de manera obligatoria a la autoridad sanitaria más cercana.

Recién este año comenzaron a conocerse estadísticas concretas. El Ministerio de Salud de la Nación publicó los primeros datos en el Boletín Epidemiológico Nacional Nº 788, a partir de un trabajo conjunto entre distintas áreas especializadas en salud mental y epidemiología.

Un dato clave: el intento de suicidio pasó a ser un evento de notificación obligatoria tras la actualización del Manual de Normas y Procedimientos (Resolución 2827/2022). La implementación de este sistema comenzó de manera progresiva el 1º de abril de 2023.

Los números analizados corresponden al período entre el 1º de abril de 2023 y el 31 de octubre de 2025. En ese lapso, se registraron 22.249 casos en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud.

El 95% fueron intentos de suicidio sin resultado mortal

El 5% terminó en suicidios consumados

Sobre la difusión de estas cifras, Lorena Resentera, técnica en Terapia Ocupacional y acompañante terapéutica con amplia trayectoria en el abordaje del suicidio, explicó al portal El Auditor“Estos datos sirven en la medida en que permiten reconocer la realidad y pensar nuevas estrategias de prevención. Es clave que cada provincia pueda adaptar esas estrategias a su propia realidad, su cultura, creencias y nivel de acceso al sistema de salud”.

Del total de casos notificados: El 61% corresponde a mujeres, aunque los varones presentan un mayor porcentaje de suicidios consumados. En números concretos: 2,1% de los intentos en mujeres terminan en suicidio; 10,8% de los intentos en hombres se concretan, lo que implica un riesgo cinco veces mayor.

En cuanto a la edad, la mayor cantidad de casos se da entre adolescentes y adultos jóvenes, especialmente entre los 15 y 34 años. Las tasas más altas se registran en: 15 a 19 años: 124 casos cada 100.000 habitantes; 20 a 24 años: 114 casos cada 100.000 habitantes

Resentera señala que estos patrones se repiten en todo el mundo, más allá de las diferencias culturales o geográficas, algo que resulta tan llamativo como preocupante.

¿Se trabaja junto a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC)? Según Resentera, hay acercamientos, pero todavía son irregulares. “En algunos casos se las convoca a reuniones, congresos o debates, pero no existe una obligatoriedad ni una frecuencia establecida que fortalezca ese vínculo”, explica.

Sin embargo, destaca que estas organizaciones llevan más de 30 años sosteniendo a las comunidades, trabajando en prevención y acompañamiento, muchas veces en lugares donde el suicidio sigue siendo un tema tabú.

Si vos o alguien que conocés necesita apoyo, no estás solo/a. Estas líneas funcionan en Argentina:

-Línea 135, asistencia al suicida (CABA y Gran Buenos Aires)

-0800-333-1665Salud Mental Responde (CABA)

-Centro de Atención al Suicida: (011) 5275-1135 y 0800-345-1435 (desde cualquier punto del país). Hablar, pedir ayuda y acompañar puede salvar una vida.

Editora de Sociedad de Tribuna de Periodista

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