“Argentina Key Titles”, un programa que promueve el desarrollo de la industria editorial argentina

En su tercera edición, “Argentina Key Titles”, una iniciativa impulsada desde la confluencia entre instituciones públicas y privadas, busca dar a conocer la diversidad de la producción literaria nacional a través de una treintena de títulos -desde Hebe Uhart o Sylvia Molloy a Horacio González- que será traducidos al inglés para ser promovidas entre agentes literarios extranjeros y exhibidas en eventos internacionales como la Feria del Libro de Frankfurt.

El programa, desarrollado entre la Cámara Argentina del Libro, la Agencia de Inversiones y la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina “busca que el Estado y el sector editorial unan esfuerzos, en una política dirigida a ampliar las posibilidades de publicación de libros argentinos en otros mercados, para la difusión de nuestra cultura y su diversidad”, explica a Télam Paula Vázquez, directora de Asuntos Culturales.

“Sobre todo, persigue el desarrollo de la industria editorial argentina, que debe recuperar el lugar destacado que tenía a nivel mundial”, puntualiza Vázquez.

El listado final de 28 estuvo a cargo de un jurado integrado por la escritora y traductora María Negroni; la periodista Josefina Licitra; el editor Antonio Santa Ana; y la licenciada en Letras Daniela Gutiérrez.

La lista es “una muestra de autores consagrados como Daniel Guebel o Pablo de Santis, de revalorizaciones de obras como la de la extraordinaria poeta Susana Thénon y de títulos de editoriales independientes del interior que están construyendo un catálogo extraordinario, como Documenta”, resume Vázquez.

“Si tuviera que describir esta selección con un campo semántico, diría que abarca la potencia y el potencial de nuestro universo editorial”, señala.

La editorial DocumentA/Escénicas participa con tres títulos: “Nadadores lentos” de Santiago Loza; “Incitaciones Transfeministas” de varios autores compilados por Ana Longoni e Ileana Diéguez; y “El periférico de objetos. Un testimonio”, de Emilio García Wehbi.

“Los tres libros seleccionados tienen la potencia de estar inscriptos en el pensamiento contemporáneo, ya sea por su forma, su contenido o por ambas cosas es un material genuino además de valioso y son proyectos con mucho tiempo de trabajo”, detalla la directora de DocumentA, Gabriela Halac.

Estas características pueden experimentarse “tanto en la calidad de los materiales textuales como de los dispositivos editoriales -destaca Halac-. Confío en que son libros que configuran campos de deseo e interés y en que están abiertos al diálogo y a las preguntas, ambos aspectos fundamentales para poder conectar con otros”.

Luego de que las editoriales presentaran sus propuestas, el jurado organizó el material según el género. El criterio del editor Santa Ana a la hora de elegir los libros fue apostar por aquellos que eran “más fácilmente traducibles o vendibles al exterior”, apartando aquellos que resultaban más aptos “para contenido local” o “muy difíciles de ser traducidos”.

“En cada caso hay una evaluación de quienes somos editores pensando en un catálogo que dé cuenta de la producción argentina de calidad en cada campo. En el caso del ensayo, busqué los títulos que aportaran conversación sobre temas importantes y que se destacaran tanto en el contenido (el qué) como en la escritura (cómo)”, señala por su parte Gutiérrez.

Además se apuesta “a autores que tengan una producción relevante y completa en el área de ‘expertise’, que puedan ser interesantes para el mercado editorial en otras lenguas (traducción) o bien para editoriales especializadas de otros países de habla castellana”, explica.

“Los autores y editoriales que se presentan para la selección no están incluidos en la producción de grandes editoriales internacionales. Las listas trabajaron una pluralidad de voces acentuando la producción nacional y eso ensancha un poco el criterio de los autores que son comercializables”, observa la jurada.

“La lista final es una foto del 2022. Probablemente la selección del año que viene sea totalmente distinta, habrá otras búsquedas y necesidades diferentes”, reflexiona Santa Ana.

Gutiérrez, quien trabajó específicamente en la curaduría de literatura y no ficción, destacó que el catálogo final incluye “todos los géneros, desde ciencia ficción a poesía , y una pluralidad de asuntos en el caso del ensayo: desde deporte y medicina a temas de actualidad, como la gobernanza en una época de plataformas, por ejemplo”.

“Hay una representación en cuanto a género y a autores: varones, mujeres, jóvenes y no tantos, que trabajan la literatura en todas sus formas de abordaje. Es interesante que las editoriales independientes tengan este nivel de oportunidad”, precisa.

En el marco del programa los títulos que conforman el catálogo serán parcialmente traducidos al inglés para ser promovidos entre agentes de derechos internacionales.

Los libros físicos serán exhibidos en los stands de Argentina en ferias internacionales del libro, y difundidos durante todo el año por las embajadas y consulados argentinos en el exterior. También permanecerán publicados en el sitio web oficial: www.argentinakeytitles.org.

Halac considera “fundamental” que un sello independiente pueda ser exhibido en Frankfurt, la feria editorial más importante del mundo, así como “un desafío propicio para una editorial que lleva casi 20 años trabajando desde fuera de la capital”.

“Los territorios permiten nuevas perspectivas no sólo en términos de trabajo sino también de sentido -dice-. En este momento estamos muy abocadas a la supervivencia y desplazarnos, generar movimientos, implica nutrirnos de nuevas imaginaciones de futuro”.

La convocatoria aparece como “una potencia para salir de la supervivencia y conectarnos con otros modos de vida y de producción -reflexiona Halac-. Es, de algún modo, un respirador”.

El derrotero de la iniciativa, según Vázquez, es concretamente “económico” y “en con pocos años de recorrido ha mostrado muy buenos resultados: se vendieron derechos de un libro de cuentos de Mariana Sández al griego y al portugués, un libro De Santiago Craig se publicará en árabe, uno de Micaela Chirif al coreano, por dar apenas tres ejemplos”.

“El hecho de que estos y otros libros argentinos circulen en este tipo de mercados tiene sin dudas impacto multiplicador muy importante para la difusión de nuestra cultura en el mundo”, agrega. En tanto Gutiérrez remarca que “muchas editoriales que no tendían acceso al mercado internacional podrán a partir del catálogo acceder a casa editoriales extranjeras”.

Asimismo, “el esfuerzo de conformar el ‘Key titles’ es relevante en su potencial comunicativo. De alguna manera cada libro elegido es relanzado al mercado donde las publicaciones de novedades suelen tapar lo que se publicó antes”, señala Gutiérrez.

“Nuestra literatura está viviendo un momento de gran visibilidad a nivel mundial, impulsado por la muy rica y diversa escritura de los autores argentinos que han recibido premios de gran relevancia en el último tiempo, pero también por las editoriales independientes que, apostando a un catálogo de excelencia y con un diseño espectacular, han revitalizado el mercado editorial en las últimas décadas”, concluye Vázquez.