Salta, femicidio de Hickmann. Uno de los acusados reclamó su inocencia.

Uno de los dos hombres juzgados desde hoy por el femicidio de una mujer de 60 años que en septiembre de 2020 fue hallada semienterrada a la vera de la ruta provincial 53, en la localidad de Hickmann, en el norte salteño, negó haber participado en el hecho, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Renzo Delfín Sabán, sobrino de la víctima, y de Néstor Alan Tobar, alias Tato, ambos acusados como coautores del delito de homicidio calificado por la violencia de género y el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Elvira Sabán (60).

El juicio que comenzó hoy está a cargo de la jueza de la Sala I del Tribunal de Juicio de Tartagal, María Soledad Rodríguez, y el fiscal Gonzalo Vega actúa en representación del Ministerio Público, mientras que la defensa de Tobar está a cargo del abogado Néstor Heredia. En tanto, Sabán es defendido por los abogados Alejandra Ochoa y Silvia Ordóñez, y la querella está a cargo de Deborah Flores.

Hoy, en la primera audiencia del debate oral se dio lectura a la requisitoria fiscal, tras lo que se escuchó la declaración de Sabán, quien aseguró ser inocente y dijo que el día del hecho estuvo con tres amigos, viendo un partido de futbol.

Luego afirmó que lo único que hizo relacionado al hecho fue colaborar en la búsqueda de su tía una vez que se enteró de su desaparición.

Finalizada su declaración, se le dio igual oportunidad a Tobar, quien durante la investigación ya había aceptado su participación en el hecho, pero informó que declarará en otra oportunidad.

El juicio se extenderá hasta el próximo jueves 21 de abril, y para hoy estaba programada la declaración de diez testigos, entre ellos algunos familiares de la víctima.

El cuerpo de la mujer fue encontrado semienterrado, en septiembre de 2020, a un costado de la ruta provincial 53, cerca de la localidad de Hickmann, ubicada a 345 kilómetros al norte de la capital salteña.

Su hija había denunciado su desaparición y los dos acusados tenían vínculos familiares con la víctima, que vivía en Hickmann.