Fiesta del Milagro: “no es la procesión a la que estamos acostumbrados” dijo Sáenz

La procesión en honor al Señor y la Virgen del Milagro, considerada una de las fiestas religiosas más convocantes del país, comenzó esta tarde, sin el seguimiento de fieles, con el fin de evitar la propagación de casos de coronavirus, mientras que concluyó el Triduo de Pontificales y las imágenes peregrinas recorrieron la ciudad de Salta durante 4 horas.

“Vengo desde Rosario de Santa Fe, como un peregrino más, para dar gracias al Señor y la Virgen por su infinita misericordia, y a tomar gracia para renovar mi vida de fe”, dijo el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, quien aseguró haber quedado “reconfortado al ver la fe” de los salteños durante la Fiesta del Milagro.

El religioso encabezó esta mañana la misa estacional de la tercera jornada del Triduo de Pontificales, de la Solemnidad del Señor del Milagro, en la Catedral Basílica Mayor de Salta, donde estuvo su par local, monseñor Mario Cargnello; y el gobernador Gustavo Sáenz, entre otras autoridades civiles y eclesiásticas.

“Es reconfortante el espíritu de fe que percibí especialmente en los más humildes”, que vienen “con todo su sufrimiento y su dolor, confiando plenamente en el Señor y la Virgen”, expresó Martín.

Luego, consideró que “solo la constancia, la perseverancia al renovar cada día el sí al Señor salva nuestras vidas, y nos hace caminar con esperanza en medio de las grandes dificultades por las cuales atravesamos este tiempo de sufrimiento por la pandemia, por la falta de trabajo, la pobreza, la drogadicción, el narcotráfico y tantos otros males”.

Al concluir la misa estacional, las imágenes peregrinas del Señor y la Virgen del Milagro partieron desde la catedral, en dos camionetas del Ejército, para recorrer 58 kilómetros por la ciudad de Salta.

Esto se realizó para permitir a los vecinos que puedan saludar el paso de las imágenes sin la necesidad de participar de la procesión, que es uno de los eventos religiosos más convocantes del país, ya que cada año convoca al menos a 800 mil personas.

Poco antes del regreso de las imágenes peregrinas, que recibieron el saludo de miles de salteños a su paso, salieron del templo mayor de Salta las imágenes originales del Milagro, junto a la Cruz Procesional y a la Virgen de las Lágrimas, para iniciar el tradicional recorrido hacia el monumento 20 de Febrero, donde esta tarde se renovará el Pacto de Fidelidad.

La particularidad de esta procesión, que el año pasado no se realizó, es que esta vez no cuenta con el seguimiento de los feligreses y peregrinos, como sucede cada año, debido al estado de emergencia sanitaria que transita el país desde hace un año y medio, debido a la pandemia de coronavirus.

Hoy, monseñor Cargnello explicó que “la consigna ha sido apostar por la madurez cívica de nuestros fieles y nos disponemos a la procesión”, que “no es como quisiéramos” sino que “lo hacemos como una gracia de Dios y confiando en la comprensión y el apoyo de todos los fieles”.

“Nos tenemos que seguir cuidando. Todo lo que hagamos para que la procesión salga bien será un canto a la Gloria de Dios y a la dignidad del pueblo de Salta”, aseguró Cargnello.

Por su parte, Sáenz explicó que “es un día muy importante para los salteños, muy sentido y emocionante”, y apeló a “la madurez de todos” para que “podamos compartir como nos permite la pandemia”.

“Estoy convencido” que los salteños van a respetar hoy los protocolos, porque “la mayoría lo hizo durante este año y medio”, expresó el mandatario, quien agregó: “La gente sabe que estamos haciendo un gran esfuerzo para poder sacar las imágenes”.

Finalmente, sostuvo que “no es la procesión a la que estamos acostumbrados, por eso se hicieron burbujas en distintos lugares. Esto también, si lo hacemos con madurez, nos va a habilitar a hacer de a poquito una mayor apertura”.

Durante la madrugada se registraron algunos roces menores entre fieles que querían acceder a la Catedral en lo que antes era la noche del peregrino, y efectivos policiales que formaban parte del amplio operativo de seguridad implementado para garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias durante el desarrollo de esta convocante y tradicional fiesta religiosa.